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Las gestiones en Chile y EE.UU. para lograr el exhorto a Kissinger

6 agosto 2001
La Tercera

 

Conversaciones preliminares durante el año pasado entre los abogados  de la viuda de Charles Horman y los asesores legales de Henry  Kissinger permitieron que el equipo chileno a cargo del tema  arremetiera ante el juez Juan Guzmán en contra del ex secretario de  Estado del gobierno norteamericano y se atreviera a pedir su  interrogatorio vía exhorto por el caso de la ejecución del periodista estadounidense en septiembre de 1973.

La petición -la primera a un funcionario extranjero de tan alto rango-  para indagar a Kissinger como testigo fue incluida en la querella  que en diciembre del año pasado presentó la viuda del periodista,  Joyce Hormann, en contra de Augusto Pinochet y otros cuatro ex altos  uniformados. Pese a que en principio las expectativas de que la iniciativa prosperara eran bajas, el juez Guzmán aceptó cursar el exhorto y hace dos semanas la Sala Penal de la Corte Suprema le dio curso.

Y aunque el exhorto aún no ha sido remitido a los tribunales norteamericanos, en Cancillería aseguran que es un tema delicado para Estados Unidos por las implicancias políticas que podría generar en cuanto a sentar un precedente negativo ante la supuesta inviolabilidad de las altas autoridades de ese país frente a la justicia extranjera.

El contacto en Estados Unidos La idea de contar con el testimonio de Kissinger era barajada desde 1998 y un hecho que reafirmó las intenciones de los querellantes fue la desclasificación de archivos secretos de la CIA. De hecho, el juez Guzmán recibió hace tres semanas de la cancillería chilena un dossier con los documentos. La viuda contrató abogados tanto en Santiago -Sergio Corvalán y Fabiola Letelier-, como en Estados Unidos, donde el encargado es Peter Weiss. Este último mantuvo los contactos iniciales con los abogados de Kissinger, los que estuvieron informados desde hace más de un año de las intenciones de enviar la carta rogatoria al ex secretario de Estado, quien actualmente imparte clases en la Universidad de Harvard, da conferencias internacionales y tiene una importante empresa de lobby Weiss trabaja en el Centro de Estudios Constitucionales, en Nueva York, junto a un equipo de juristas que investiga la política exterior norteamericana y ligados al mundo académico, especialmente a Harvard, universidad a la que también están vinculados los abogados de Kissinger. Fuentes ligadas al exhorto aseguran que estas coincidencias son las que han permitido un fluido intercambio de información entre ambas partes a fin de sondear la buena disposición, que al menos en principio, habría demostrado el ex secretario de Estado frente al exhorto.

Es por esto que a los abogados de la viuda les sorprendió la información publicada la semana pasada por el diario inglés Daily Telegraph en cuanto a que personeros de la administración de George W. Bush estarían molestos con el exhorto.

Efectos de la declaración

En Cancillería aseguran que si bien no hay una protesta formal desde Estados Unidos, reconocen que el tema provoca inquietud en ese gobierno norteamericano por las implicancias políticas que generaría. "Lo que les inquieta no son las preguntas que se le formulan (a Kissinger), sino el hecho de que se requiera a un alto ex funcionario, porque pondría en entredicho la inviolabilidad moral de sus autoridades. Para ellos es como dudar de la integridad de Dios", sostiene una fuente de esa cartera.

De aceptar contestarlo, por su alto rango Kissinger podría responder por oficio. O bien, hacerlo personalmente ante un tribunal de su país y fijar domicilio en Washington o Nueva York. Sin embargo, también podría excusarse. De todas formas, el tema quedará en manos del tribunal al que llegue el exhorto.

Otra posibilidad es que la carta rogatoria se estanque y duerma en los estantes de los tribunales norteamericanos, tal cual ha ocurrido con la petición de extradición que el juez Guzmán envió en 1999 a Estados Unidos para extraditar al capitán (R) Armando Fernández Larios, procesado por el caso Caravana de la Muerte.